Cuando mi carne empezó a desprenderse con tu olor, cuando tu respiración se hacia necesaria, tuve que declararte a mis entrañas
A veces, he querido parar este infierno que corre mi ser; este volcán desesperado que inunda y envenena cada rincón de mi piel A veces, no sabes cuánto Lamento quererte tanto Porque menos, ya no es posible, ¡Estas entre mis sueños!, Entre mis luchas y ya te tengo, Entre la lista de los imposibles. A veces cuando la noche me posee; Pienso en ti para engañar mi alma Sueño contigo al lado y sin querer te has vuelto realidad música y magia Vives en mi vida a todas horas Y te hallas suspendida,en todas mis palabras.