¿Cómo y cuándo? No sé la hora ni el instante preciso, aunque en mi sueños ya te conocía y te esperaba, así llegaste serena y silenciosa como se inicia el alba cuando nace un nuevo día, como empieza a caer el rocío en cada una de las hojas y las flores, como aparecen las estrellas en el cielo y de una vez entendí que eras tú mi ángel, mi dulce y hermosa princesa, mi dama del cielo y también del amor.
Solo a veces... me poso en ti, recorro tu cuerpo con mi fuerza y sin piedad; te cubro de besos y te abraza mi verdad; te recorre mi alma, te sube al cielo en el clímax de toda eternidad, que me arranca del suelo y me eleva haciéndome inmortal, como a veces esta bendita amada muerte mía, me da tanta paz; Si... era solo un beso el que me diste en ese instante nada mas.
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